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  • Pastor Emigdio, su esposa Maribel y sus hijas Andrea y Daniela.
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No dudes en dejarnos tus comentarios o me puedes escribir a: emigdio71@hotmail.com 
Nos puedes solicitar oraciòn o consejeria. !Dios te bendiga!
 



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¿DE DÓNDE VENDRÁ MI SOCORRO?    NOVIEMBRE

Al contemplar las montañas me pregunto:

“¿De dónde vendrá mi ayuda?” Salmo 121:1

10.-mi-socorro.jpgEste hombre, como muchos, contemplando su alrededor se pregunto ¿De donde vendrá mi socorro?, ¿Estaría en las montañas que formaban un escudo protector a la gran ciudad de Jerusalén?, o ¿estaría en sus fuertes murallas?, o ¿en su destreza de guerrero? O ¿en el ejercito de la ciudad? O en ¿su amigos o en quienes le amaban?

Después de meditar él se responde y dice:


Mi ayuda vendrá del Señor,

creador del cielo y de la tierra. Salmo 121:2

Nosotros también podemos examinar nuestro derredor y podemos examinarnos a nosotros mismos y si somos sabios y honestos deberíamos llegar a la conclusión que llego el salmista: “Mi socorro viene de Jehová, el que hizo los cielos y la tierra”.

Debemos reconocer que nuestra vida viene de Dios y que además es quien la sustenta; a su vez podemos confiar que él es todo poderoso y soberano para socorrer a todo aquel que con corazón humilde se allega a Él.

¿Tienes problemas? ¿Necesitas prácticamente un milagro en tu vida? ¿Necesitas al mejor ayudador? El mejor ayudador es Jehová; si Él pudo con el poder de Su Palabra hacer los cielos y la tierra ¿De que no será capaz? Él todo lo puede, tal vez no es un milagro lo que necesitas, tal vez es Su orientación para comprender o enfrentar o aceptar las circunstancias que se te presentan. Sea cualquiera de estas cosas que  necesite, el mejor ayudador sigue siendo el mismo: Jehová Dios.

Es el momento propicio para reconocer nuestra condición pecadora delante de Dios, es el momento adecuado para dejar a un lado nuestro orgullo y ser humilde delante de Dios reconociendo nuestros errores, pidámosle perdón y aceptemos el señorío de Jesús, el Cristo, en nuestras vidas. Es el momento de encaminarnos a vivir según la guianza y modelo de Dios, de conocer y vivir bajos los principios establecidos por Dios en la Escritura y así podamos apropiarnos de las promesas de Dios para nosotros.

Dios es el mejor ayudador, déjate ayudar; pero debes dejarte guiar por Él. Su máxima guía esta en Su Palabra, La Biblia. El Señor promete ser tu ayudador si te entregas a Él:

¡Nunca permitirá que resbales! ¡Nunca se dormirá el que te cuida! No, él nunca duerme; nunca duerme el que cuida de Israel.

El Señor es quien te cuida; el Señor es quien te protege, quien está junto a ti para ayudarte. El sol no te hará daño de día, ni la luna de noche. El Señor te protege de todo peligro; él protege tu vida. El Señor te protege en todos tus caminos, ahora y siempre. Salmo 121: 3-8

¡Dios te bendiga!

Emigdio Sumosa P.

 



CARGADOS Y CANSADOS      OCTUBRE
           

 

9-Jesus20El20Pastor-1-.jpgEs común encontrar personas cansadas de sus trabajos y de sus cargas; hay personas a las que les pesan demasiado las responsabilidades de la vida, les pesa vivir, les cuesta tener que suplir sus necesidades físicas y afectivas. A muchas personas les cuesta conseguir la paz que Dios habla en su Palabra.

¿Porque?

Creo que la razón principal está en no creerle a Dios y en la falta de paciencia. A algunos les cuesta esperar el tiempo de Dios; todos queremos que se den las cosas en nuestro tiempo, cuando nosotros lo consideramos, y lo otro es que nos cuesta creer en los métodos de Dios, queremos que las cosas se hagan o se nos den según nuestros métodos.

Pero no es así, Dios no es un títere o una lámpara maravillosa que podamos manejar a nuestro antojo. Dios es el creador, Él sustenta todas las cosas, Él es el soberano, controlador del mundo; Él tiene sus propios planes, Él no sigue nuestros planes, nosotros debemos seguir los de ÉL. Amigo, amiga: la voluntad de Dios es perfecta y no es gravosa; tú encajas perfectamente en esos planes; tus anhelos, metas y sueños están de acorde con la voluntad de Dios por que Él es quien pone en ti el querer como el hacer; debes buscar ser sensible a Su voz y tambien aceptar el tiempo y el método de Dios.

Por no seguir la guianza de Dios nos damos de golpes contra las paredes, murallas, contra los gigantes, hasta que caemos cansados, abatidos, sin fuerzas, hasta sin esperanzas. 

Jesús dijo: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. (San Mateo 11:28-30)

Si estas cargado(a) lo primero es ir a Jesús con fe de que existe y que te dará lo que necesitas, lo mejor; pues Él te ama y quiere lo mejor para ti, quiere darte lo que más te conviene y en el momento adecuado; si crees en esto solo debes aguardar, que así será, deja que tu alma descanse en las manos de Dios

Llevar el yugo de Dios no es gravoso cuando confiamos en El, cuando estamos seguros de que El tiene el control a pesar de lo que veamos o no veamos. Aprendamos de Jesús que fue manso y humilde y se sometió, aunque no fue fácil, a la voluntad del Padre Celestial; dejemos nuestro orgullo, nuestra sabiduría, nuestro yo a un lado y dejemos que Dios fluya con Su Espíritu Santo, que Él nos llevará a su perfecta voluntad y tendremos paz y gozo, sin duda.

 

9-reflexiones-cristianas-carga-pesada-1-Ante un mundo tan exigente, la presión del medio nos puede ahogar en un cúmulo de necesidades, preocupaciones y ocupaciones. Esto nos puede ocasionar cansancio físico, pero talvez este no es tan agobiante como el emocional y el espiritual. Otro peso que llevamos en cima es el del pecado, la culpa por el pecado; y aunque se busca la manera de no pensar en ello; y aunque se busca la manera de distraerse y de llenarse de justificaciones para no pensar o aceptar la culpa  por nuestras acciones o nuestra manera de vivir, siempre, siempre hay alguien, o algo para recordarnos o hacernos ver que no estamos haciendo y viviendo como a Dios le agrada.

  

Estas cansado (a)? ¿la fuerzas se te han agotado, sientes desfallecer ante tantas dificultades y necesidades? ¿El pecado te agobia?
El Señor dijo:

Venid a mi: es la hora, es el momento preciso para alzar tu mirada al cielo e ir íntimamente al Señor Jesús, Él es la solución a todos tus problemas, de salud, de provisión, emocionales, de vida, y digo de vida, por que nos es necesario poner a cuentas nuestra vida y nuestra vida eterna.

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar, te dice el Señor.

Emigdio Sumosa P.

 




¿ME AMAS?                                     SEPTIEMBRE


Después de resucitado Jesús tiene un encuentro con sus discípulos entre los cuales se encontraba Pedro, mientras compartían el momento Jesús le pregunta a Pedro: ¿Pedro me amas, mas que estos? este rápidamente le responde que si, sin embargo Jesús le vuelve a preguntar ¿Pedro me amas? ya Pedro en forma mas reflexiva  responde que si, pero Jesús por tercera vez le pregunta ¿Pedro me amas? dice la Escritura que Pedro entristecido por ser la tercera vez que le preguntaba respondió: Señor, Tu lo sabes todo; tu sabes que te amo. Evangelio de San Juan 21:15-178-verfoto-1-.jpg

 

Así como Pedro muchos ante la pregunta de si aman a Jesús, de seguro que de primeras, dirían que si, pero si entran en la profundidad de la pregunta, si reflexionasen en ello por unos momentos tal vez Dios, por medio de Su Espíritu Santo, les muestre algo diferente.

 

Amar a Dios no son solo palabras, son también hechos concretos,  es una expresión de todo nuestro ser; Jesús dijo:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente.  Lucas 10:27

 

Dios nos pide que le amemos con todo nuestro corazón, que se lo expresemos, con adoración y alabanza en espíritu y en verdad; con toda nuestra alma, con raíces profundas, que nos aferren a Él por encima de toda circunstancia o situación, problema o tentación; aún que le amemos con todas nuestras fuerzas,  si, con todas nuestras fuerzas, porque aun con nuestras fuerzas se expresa el amor a Dios, cuando le buscamos aunque estamos cansados del trabajo o estudio, cuando estamos sin aliento por las desilusiones o problemas del mundo. Le expresamos amor a Dios cuando nos esforzamos por cumplir sus mandamientos, esto incluye principalmente al de llevar su evangelio cueste los que nos cueste, rechazos, vituperio, esfuerzo físico, económico, de tiempo…o lucha contra la oposición social, familiar y religiosa y también nos pide que le amemos con toda nuestra mente, con nuestra mente porque nuestra fe no es irracional, es razonable amar a quien nos ama, es razonable amar a aquel que lo ha dado todo por nosotros aún hasta su vida. es razonable amar aquel que nos ama tanto.

 

Dios no le esta haciendo hoy la pregunta a Pedro sino a nosotros: el Señor Jesús  pregunta hoy: ¿en verdad me amas?, ¿me estas siendo fiel cumpliendo Mi Palabra? ¿me amas tanto que estas dispuesto a  cambiar por Mi o a dar tu vida por Mi? ¿estas dispuesto a recibir el rechazo de tu contexto social, familiar y religioso por amor a Mi? ¿me amas tanto que soy la prioridad de tu vida? ¿me amas tanto que buscas de Mi en la lectura de Mi Palabra, en el congregante y en la oración aunque el tiempo, las fuerzas y el dinero apremien? ¿me amas tanto que me das a conocer a todo el que puedes? ¿me amas tanto que siempre me tienes en tu pensamiento y en tu corazón? ¿me amas tanto que…..lo demuestras? ¿me amas con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente?….?????

 

en la Biblia dice que: “muchos, incluso de los gobernantes, creyeron en Jesús, pero no lo confesaban por temor a los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga, porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios“ San Juan 12:42-438-aplausos-1-.jpg


Hoy, es igual, siguen habiendo muchos hombres que reconocen la veracidad de la existencia y divinidad de Jesús pero aman más la gloria de los hombres que la gloria de Dios; aman más lo que el mundo les ofrece que a Dios. hoy muchos de nuestros lectores y escuchas de los mensajes que periódicamente les llevamos, reconocen que estos son inspirados por Dios, pues Él les habla por medio de ellos, pero no se han decidido a rendir su vida a Dios, de buscarle junto con nosotros u otro grupo cristiano por temor o amor a su grupo religioso, por no perder su estatus o el afecto de sus allegados, pero el amor a Dios debe estar por encima de preceptos religiosos y por encima de cualquier afecto humano por muy bueno que parezca.

 

Abraham fue un hombre que cuando nació su hijo, colocó a Dios en un segundo plano, su vida empezó a girar entorno a su hijo Isaac, dejando a un lado su relación con Dios. Dios no nos pide migajas Dios pide lo mejor de nosotros, por lo tanto Dios le pidió a Abraham que sacrificara a su hijo, y este en reconocimiento de su error así lo hizo, y no me refiero a que le sacrificó físicamente, pues  Dios detuvo la acción; me refiero a que Abraham le sacrificó en su corazón, ubicó a su hijo en el lugar apropiado en su corazón; por debajo del amor y de los intereses de Dios. (Génesis 22)

 

Hoy día muchos hombres prefieren agradar a sus familiares y amigos y aún a la sociedad misma, por encima de agradar a Dios.  Hoy muchos aman más su trabajo, el estudio, el deporte, los juegos, la música, el baile, los placeres terrenos, la comodidad…que a Dios,  no tienen tiempo para Él; Dios no es su prioridad. Nosotros demostramos a quien amamos cuando nuestros pensamientos están siempre en esa persona, cuando buscamos siempre estar con ella, cuando hacemos sacrificios en pro de hacerle feliz y nos esforzamos en cambiar lo que a este no le agrada, se lo expresamos con palabras, hechos y detalles; con Dios es lo mismo y mucho más.

 

Hoy es el tiempo propicio para sacrificar nuestras prioridades para colocar en primer lugar a Dios. Lo demás puede ser parte importante en nuestras vidas pero nunca deben desplazar a Dios de su lugar: “El trono de nuestra vida”.


Después de esta reflexión podemos responder ahora con mayor seguridad a la pregunta de Jesús: ¿me amas? Sea cual fuere tu respuesta tomate un tiempo en oración para hablar con Él, exprésale tu amor, o pídele perdón por tu pecado, plantéale tus dudas y temores que de seguro podrás sentir Su abrazo por  medio de la paz y el gozo que Él da.

Emigdio Sumosa P.  


                                              
 



EL AMOR DE DIOS                 AGOSTO 
  

7-cristojuan316zy0-1-.jpg
»De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su único Hijo, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
« Juan 3:16-17

 

El amor, el verdadero amor, es dar. Entre más se ama más se está dispuesto a dar. Dios queriendo demostrarnos su gran amor nos dio lo más preciado para Él, nos dio a su Hijo, a su único Hijo, y con Él la vida eterna.

 

No encontró Dios otra manera más grande, más sublime, de demostrar su gran amor por nosotros, por la humanidad, que entregar a su Hijo amado por nuestra salvación. Porque de tal manera Él nos ama que no escatimo ni a Su propio Hijo para que seamos salvos. Para que solo con el hecho de creer en Él, no nos perdamos, si no que tengamos vida eterna.

 

La humanidad está perdida, la humanidad se ha trazado un camino propio, un camino alejado de la voluntad de Dios, el camino que el hombre a escogido no lleva a la vida eterna, no lleva a la presencia de Dios. El hombre sin Cristo está perdido puesto que Jesús es el camino, el único camino para llegar a la presencia del Padre (Juan 14:6).

 

El salvarnos nos es imposible a nosotros, puesto que todos somos pecadores, y “la paga por ese pecado es muerte” (Romanos 6:23), muerte eterna, separación eterna de la presencia de Dios, por tanto Dios envió a su Hijo Jesús semejante a nosotros, en carne y huesos, para tomar nuestro lugar de muerte, y cargar sobre si nuestra culpa por el pecado. Pero para poder recibir ese perdón y esa salvación debemos creer en Él. Podemos creer que un remedio nos puede sanar, pero si no lo recibimos dentro de nosotros no puede hacer su efecto sanador. El creer nos incita, nos lleva a una acción. La fe sin obras, es una fe muerta (Santiago 2:20).

Podemos creer que Jesús es el Salvador, pero si no lo recibimos dentro de nosotros no puede hacer su efecto salvador. Jesús tiene que entrar en nosotros por medio del Espíritu Santo para causar su efecto salvador.


El Espíritu Santo en nosotros es lo que certifica que en verdad somos hijos de Dios, por eso dice:

Todos los que viven en obediencia al Espíritu de Dios, son hijos de Dios. Porque el Espíritu que Dios les ha dado no los esclaviza ni les hace tener miedo. Por el contrario, el Espíritu nos convierte en hijos de Dios y nos permite decirle a Dios: «¡Papá!»  El Espíritu de Dios se une a nuestro espíritu y nos asegura que somos hijos de Dios. Y como somos sus hijos, tenemos derecho a todo lo bueno que él ha preparado para nosotros.  Romanos 8:14


Dios envió a su Hijo para salvar al mundo no para condenarlo:

7-woman_9-1-.jpgLos escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron:
Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.

Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.

Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más. Juan 8:3-11

 

Todos hemos pecado, todos somos pecadores.  «No hay justo, ni aun uno» Romanos 3:10. Todos necesitamos reconciliarnos con Dios, algunos ya lo hemos hecho, pero Dios quiere que todos procedamos al arrepentimiento (2 Pedro 3:9).

Él no vino a condenar si no a salvar, Él en su infinito amor nos da una oportunidad más para que salvemos nuestra vida, para que gocemos de Su presencia eterna, desde ahora y para siempre.  Sea cuales hallan sido nuestros pecados, Él esta dispuesto a perdonarnos, Dios sabe que al que mas se le perdona más ama, pero ciertamente el que más bajo moralmente a llegado, más difícil le es:
 Primero, aceptar su condición y aceptar la existencia viva de Dios, porque el peso de su conciencia no le dejaría en paz, pero lo maravilloso de Dios, es que cuando nos acercamos a Él, con un corazón sincero, contristo y humillado, Él nos perdona y Su perdón se puede experimentar con una paz y un gozo sin igual.

 Y segundo, socialmente le costara más seguir a Jesús porque esta misma sociedad irá en su contra tratando de hacerlo volver a su antigua condición de pecado.

 

Él no nos condena, pero tampoco quiere que pequemos más, el Espíritu Santo no nos es dado por Dios para seguir en esclavitud del pecado, nos es dado para libertad, verdadera libertad, la libertad de hacer lo que queramos conforme a la guianza del Espíritu; el Espíritu nos libra del poder que tiene el pecado ante nuestra debilidad carnal.

De seguro que quien quiera dar este paso tendrá muchos temores e interrogantes:
¿podré seguirle?
¿que dirán los que me rodean?
¿Será cierto lo que dicen?
¿Qué me tocara dejar o cambiar?
¿Cómo será vivir para Dios?
¿Qué precio me tocará pagar?

 …, Pero el Espíritu Santo que morará en ti no es un Espíritu de esclavitud, si no de libertad, de poder y dominio propio (2 Timoteo 1:7),  para que no andemos en temor sino en paz y gozo sin igual, de confianza perpetua en el Dios que es AMOR.

Te invito a que le sigas, deja que Él sea el dueño de tu vida, arrepiéntete de tus pecados y ve en pro de una mejor manera de vivir.


Emigdio Sumosa P.





 NACIDOS  DE DIOS
                         JULIO


Vino a su propio mundo, pero los suyos no lo recibieron. Pero a quienes lo recibieron y creyeron en él, les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios. Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado
.
Juan 1:11-13RECIEN-NACIDA--3-.jpg


la gran mayoría de las personas creen que todos somos hijos de Dios, es mas, sería una ofensa grande decirles que no son hijos de Dios. Pero ante las verdades de la Palabra de Dios yo no oso discutir, me limito a trasmitir Su contenido esperando que el Espíritu Santo convenza de Su verdad.

 

La Palabra de Dios es sumamente clara al respecto, no todos somos hijos de Dios; todos somos criaturas de Él, pero no todos somos hijos de Él; este privilegio solo se lo da Dios a aquellos que han recibido y creen en JESÚS. Esta potestad, este derecho, esta autoridad, este privilegio, solo lo tienen, única y exclusivamente, aquellos que creen y reciben a Jesús, a quienes creen que Jesús es Dios hecho hombre, el redentor y salvador de la humanidad; y a quienes le reciben como el Rey y Señor de sus vidas.

 

Recibir a Jesús como Rey y Señor, implica rendir nuestra voluntad y deseos a la voluntad y deseos de Dios; y creer implica  creerle lo que Él nos trasmitió y que esta escrito en la Biblia. El recibirle y creer en Él, no es una simple expresión de labios, es, más bien, una expresión de vida. El hecho es que se vea reflejado en nosotros el Señorío de Jesús, el gobierno de Jesús en nuestras vidas. Podemos engañar a los hombres pero ante Dios estamos descubiertos. si practicamos el pecado, (mentimos, somos infieles, tenemos relaciones sexuales antes del matrimonio, codiciamos, nos embriagamos, palabras corrompidas salen de nuestra boca, no le dedicamos tiempo diario y permanente a Dios, robamos, no cumplimos con su mandato de  predicar su Palabra, no usamos nuestros talentos para servir a Dios y a los hombres, amamos más las cosas del mundo que las cosas de Dios, etc, etc, etc) 

Si el pecado reina en nuestras vidas entonces, Jesús no esta reinando en nosotros. Porque:
Ningún siervo puede servir a dos señores, porque … estimará al uno y menospreciará al otro”    Lucas 16:13, y si Jesús no esta reinando en nosotros entonces, obviamente, no le hemos recibido como tal. No es cuestión de decir: “Jesús es mi Señor”, la cuestión es demostrarlo; el asunto no es decir: “yo creo en Dios” si no demostrarlo creyéndole lo que Él dice, respetándole, obedeciéndole, teniendo una relación de amistad con Él, sintiéndole, mostrándole a todos evidencia de su presencia viva en nosotros, es reflejarlo a Él por medio de nuestro estilo de vida.

 

6-Nicodemo-1-.jpgJesús hablando con un gran líder religioso  llamado Nicodemo le dijo:  

“—De cierto, de cierto te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios.”   

Nicodemo le preguntó:

—¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?

Respondió Jesús:

—De cierto, de cierto te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne, carne es; y lo que nace del Espíritu, espíritu es.

Juan 3: 3-6 
 

El privilegio de ser un hijo de Dios no se nos da por el simple hecho de haber nacido de una mujer, “lo que es nacido de la carne, carne es” o sea, somos hijos de hombres, o de aquella mujer.    Pero para nacer de nuevo, para tener un nuevo nacimiento, no uno carnal si no un nacimiento espiritual, para nacer de Dios, para ser un hijo de Dios, debemos nacer por medio de la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas, “lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”. 

Cuando creemos y recibimos a Jesús como nuestro Señor, entonces el Espíritu Santo entra en nosotros, se unen el Espíritu de Dios con nuestro espíritu haciéndonos una nueva criatura; con una manera diferente de ver y vivir, ya no conforme a la carne si no conforme al Espíritu Santo de Dios. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es.”
 2 Corintios 5:17

 


Para poder vencer nuestra naturaleza carnal, pecadora, debemos recibir una nueva naturaleza, una naturaleza divina, espiritual. Como hombres naturales no podemos vencer el pecado, no hay hombre alguno que pueda vencer el pecado, porque eso es algo intrínseco en nosotros; pero lo que es imposible para nosotros, Dios lo hizo posible por medio del sacrificio de Jesús. El solo hecho de creer en Él y recibirle, nos da el privilegio de recibir la naturaleza divina de Cristo en nuestro ser y es por medio de Él que podemos vencer, no por nuestras fuerzas si no por el poder de Él en nosotros.   

Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu,…

 

Los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu…los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la Ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Pero vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios está en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él...

 

Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios,…

El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios….

Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Romanos capitulo 8

 


Finalizo recalcar en el versículo con el cual empecé:

a quienes lo recibieron à Recíbele como el Rey y Señor de tu vida.

 

y creyeron en él, à Cree todo lo que Él nos dice por medio de su Palabra escrita

 

les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Diosà ¿Que mayor privilegio que este?

 

13Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado. à No eres hijo de Dios por haber  nacido por la naturaleza y deseos humanos; solo puedes llegar a ser un hijo de Dios si el Espíritu Santo te hace renacer, nacer de nuevo, si naces de Dios; Dios te engendrará como hijo Suyo si recibes y crees en Jesús, porque esta es Su voluntad.

 


Emigdio Sumosa P.







EL REY TOCANDO A LA PUERTA     JUNIO
 


5.-j-puerta2-1-.jpgUn norteamericano de 20 años viajó a Inglaterra y en Londres entró a la catedral, allí observo un famoso cuadro que le llamó mucho la atención, ese cuadro representaba un verso Bíblico, Apocalipsis 3:20 que dice:

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”

En el cuadro se veía una representación de Jesús de espaldas tocando a la puerta de una casa, pero la puerta sin picaporte, solo podía ser abierta desde adentro. El joven la contemplo por un tiempo y se marcho dejando esa imagen grabada en su mente.

El joven de vuelta en su país, se preparó y siguió adelante, tan bien le fue que, se volvió famoso e importante.

Pasados veinte años volvió a Inglaterra y estando en Londres, pasando por la Catedral, decidió volver a contemplar aquella majestuosa y preciosa obra de arte, veinte años después de haber venido, la obra permanecía intacta, como inmaculada, pero en esta ocasión sus sentimientos y razonamientos fueron conmovidos y pensó: “yo por ser importante y famoso no me dejan abrir las puertas de los lugares donde voy, todos abren sus puertas, colocan alfombras a mis pies y me rinden pleitesías; pero aquí esta el Rey de reyes y Señor de señores, tocando a la puerta de mi corazón, 20, 30,40 años, esperando que yo le abra y le he despreciado; ¡cuánto amor y misericordia a mostrado hacia mi!”

En su mente oró y abrió la puerta de su corazón y le recibió como Señor de su vida, así como a él lo alababan, le obedecían, lo respetaban y le querían agradar y complacer; así mismo y más, él haría con el que desde ese momento sería el Rey de su vida: Jesús.

 

Para mi es impactante ver como se atienden a los reyes, presidentes, poderosos y famosos de este mundo, a veces son tratados como dioses. Pero es preocupante y triste como desprecian y hacen a un lado al Rey de reyes y Señor de señores, al autor de la vida; aquel que siendo Dios descendió de su trono para salvarnos de la eterna condenación, solo por amor a nosotros, y además de este sublime acto, ha hecho aún más: ha mostrado su amor y misericordia tocando día a día, minuto a minuto, segundo a segundo, a la puerta de nuestro corazón, para que Le recibamos como Rey y darnos perdón de pecados, redención y vida eterna. 

Las personas para ver un rey o un famoso, hacen extenuantes sacrificios de dinero, tiempo y fuerzas, para exaltarles como fueran dioses (siendo tan mortales como nosotros y quizás de una moral aun mas baja que la nuestra) muchas veces esperan largas horas para solo verles pasar frente de ellos un par de minutos y recibir de ellos un vago saludo a la distancia. Pero para Jesús Dios, no disponen  siquiera un par de horas para que Éste, en oración, en la meditación de Su Palabra o en medio de la congregación, les hable; o para expresarle amor y gratitud e interactuar con Él. Jesús es un Rey que no solo quiere saludarnos de lejos o visitarnos, Él quiere habitar, morar en nosotros, dentro de nosotros, en comunión permanente.

El humilde Rey Jesús esta a la puerta tocando, ¿Él ya habita en ti? o ¿seguirás dejándole fuera? o ¿le abrirás?

Yo estoy a la puerta y llamo, dice el Señor. Esta de nuestra parte el abrir y El entrará, no a la fuerza, sino por el deseo de nuestra voluntad.

Y entrare a él; dice el Señor. Él entra en nosotros a través de su Espíritu Santo y se hace uno con nuestro espíritu, para que disfrutemos de su presencia y de sus riquezas en gloria que obtuvo por Su victoria sobre el pecado y sobre la muerte. Amen.

(toc, toc, toc………)

Emigdio Sumosa P.








JESÚS ES LA VIDA       MAYO
 


4-sigamos_la_cruz-1-.jpgSi escogiésemos a los más ilustres pensadores, sabios, filósofos, científicos, poetas... de la historia y le pidiésemos que definieran la VIDA, de seguro que encontraríamos definiciones maravillosas, espectaculares. Pero a pesar de su espectacularidad y maravilla, estoy seguro que ninguno osaría a definirla como la definió Jesucristo; Jesús dijo: “YO SOY LA VIDA” 
(Evangelio de San Juan 14:16)

 

Que hombre puede ponerse en pie entre tales ilustres y decir: “YO SOY LA VIDA”. Jesús no definió la vida como ese periodo entre el nacimiento y la muerte sino que dijo que ÉL ES LA VIDA.


Jesús convido a alguien a que le siguiera, pero este hombre le dijo que esperara un tiempo mientras a su padre le llegará el momento de morir y después de enterrarle, entonces, si podía seguirle.


Pero Jesús le dijo: —Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú vete a anunciar el reino de Dios
. Lucas 9:60

Para algunos esta frase, talvez, suene extraña: ¿unos muertos enterrando a otro muerto? ; Pero claramente Jesús se refiere a que los muertos espirituales entierren a sus muertos físicos.


Si una persona no tiene a Cristo entonces esta muerta, puede que este respirando o aún caminando pero esta muerta. La vida sin Dios no es vida, es muerte. La muerte es separación, cuando morimos físicamente el  alma se separa del cuerpo, pero estar muerto espiritualmente, es estar separados de Dios, es cuando nuestro espíritu esta separado del Espíritu Santo de Dios. Muerte espiritual es no tener el Espíritu Santo, (que es Cristo mismo, Dios mismo) habitando en nosotros.

Reflexión: ¿El Espíritu Santo habita en ti?.



Cuando conocemos a Jesús conocemos la vida, y Jesús no vino solo a darnos vida, sino que vino a darnos vida en abundancia, dándose a entender como vida en abundancia aquella que desborda en bendiciones de parte de Dios, como lo es primordialmente el disfrutar de una intimidad o relación con Él, es disfrutar del gozo, la Paz y la Salvación que Él da.

Pero Jesús dijo que Satanás vino para hurtar y matar y destruir; Tenemos un gran enemigo, a Satanás, este busca hurtarnos las bendiciones que Dios nos da, quiere robarnos la paz y el gozo, etc. Nos quiere matar, quiere separarnos de Cristo, quiere quitarnos la vida espiritual, el sabe que Cristo es la vida, por tanto, nos quiere alejar de El. Nos quiere destruir, llevar a la ruina familiar, social, económica, moral y física; nos quiere ver reducidos a la mas mínima expresión.

Jesús reafirma esta definición cuando dice:

  10El ladrón (Satanás) no viene sino para hurtar, matar y destruir;

yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
                                                                                           Juan 10:10

 


Pero lo maravilloso que nos enseña este verso es que Jesús vino a darnos vida y vida en abundancia. Jesús es quien le da verdadero sentido a nuestra existencia, es quien nos da una verdadera razón de ser; no es que el hombre natural no le de sentido a su vida de acuerdo a sus criterios, sino que no le da el verdadero, el que realmente le puede llenar; no es que el hombre natural no tenga una razón de ser en si mismo, si no que no tiene la verdadera razón de ser. Dios nos hizo con el propósito de estar en intima relación con Él, si esto no se da, el hombre no podrá nunca satisfacer

su ser a plenitud, porque le falta lo primordial, la comunión con Dios.  Y por mucho que pretenda llenar ese vacío con cualquiera de los placeres terrenos no lo podrá lograr.

El que no tiene a Jesús en su ser por medio del Espíritu Santo no tiene la vida:

Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo.

El que tiene al Hijo tiene la vida;

el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida
(1Juan 5:11)


Jesús vino a dar vida y vida en abundancia, pero no solo esto si no que vino a darnos juntamente vida eterna. Los que tenemos a Jesús en nuestro ser no es que vamos a esperar la vida eterna, desde ya estamos en vida eterna, porque tenemos vida espiritual en Cristo Jesús. la vida eterna consiste en estar en comunión con Dios, lo contrario sucederá con los que no le han recibido como el Señor de su ser, ya están muertos y seguirán muertos (separados eternamente de Dios) sino cambian la dirección de su andar, sino cambian su andar hacia el Padre Celestial por medio de Jesús, el Cristo.


4-JesusResucita-1-.jpgJesús dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.26Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Juan 11:25-26

Querido(a) lector(a): ¿CREES ESTO?

  24»De cierto, de cierto os digo: El que oye mi Palabra y cree al que me envió tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida. Juan 5:24


En la Sagrada Escritura nos dice que hay personas muertas en sus delitos y pecados por estar  siguiendo la corriente de este mundo (Efesios 2:1, Colosenses 2:13). El ir en pos de Jesús, es ir en contra de la corriente de este mundo, es fácil dejarse llevar por la corriente, ¡lo difícil es ir contra ella!, pero el Señor nos alienta diciendo: “33Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33  y  5¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? 1Juan 5:5


Crees que Jesús es el Hijo de Dios? Crees que Jesús es el Señor? Crees que Jesús es el dador de vida? Bueno, acéptale como tal, acéptale como Señor, disponte a obedecerle, dispuesto a ir en contra de la corriente de este mundo que lleva a la muerte eterna, a la eterna separación  de Dios.



1
Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, ... andando en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; ... 4Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos). 6Juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, Efesios 2:1-6


Emigdio Sumosa P.




 

Mensaje del mes: ¿QUE ES LA VERDAD?                                            ABRIL 2009

 

En una de las conversaciones más importantes e interesantes de la humanidad surgió la pregunta que tenemos por titulo. Conversaba Jesús y Pilato3-Jes-s-ante-Pilatos.jpgs de esta manera:

36Respondiendo Jesús dijo: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.

37Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey?

 Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.

 38Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?.  Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito. San Juan 18: 36-38

 

No solo Pilato se ha hecho esta pregunta, el hombre desde su existir a buscado la verdad, aquí Pilato esta representando la humanidad con la pregunta que esta siempre se ha hecho: 

¿Que es la verdad?

El hombre a invertido, e invierte aún, millones de recursos económicos, físicos, humanos; su intelecto, su fuerza, su tiempo, su vida incluso...; en procura de descubrir la verdad de la vida. Se ha hecho toda clase de preguntas: ¿Existe Dios? ¿existe una vida espiritual? ¿existe una vida después de esta? ¿Es la Biblia la Palabra de Dios?  ¿Cual es nuestra razón de existir? (resalto estas entre miles)

Jesús dio, también, respuesta a esta  gran inquietud del hombre.    

Jesús dijo: Yo soy la verdad   San Juan 14:16

En el texto vemos que Pilato no espero la respuesta de Jesús. ¿Porque Pilato no espero la respuesta de Jesús? talvez Pilato pensó: ¿que le podía decir aquel preso acerca de la verdad? ¿Qué le podría decir aquel carpintero acerca de la verdad? ¿Que le podría decir aquel cuya vida dependía humanamente de él? ¿Que le podía enseñar un judío acerca de la verdad a un encopetado gobernador romano? Pilato talvez por su orgullo no espero la respuesta de Jesús.

Pero Jesús ya había dado respuesta a esta inquietud; Él había dicho: “YO SOY LA VERDAD”

Pilato tenia la verdad a su lado pero él no la vio, su orgullo y poder lo tenían enceguecido de manear que no podía distinguir la verdad. Menosprecio la respuesta de Aquel que estaba a su lado, menosprecio a Jesús, a Dios.

 

Así mismo la humanidad a desechado la respuesta de Jesús a través de los tiempos, por su orgullo a menospreciado y no a escuchado la respuesta de Jesús. pero la respuesta sigue siendo la misma, la más sencilla: Jesús es la verdad. La verdad esta al alcance de todos, pero el hombre no la quiere aceptar, porque la verdad los hace sentir culpa, la verdad les hace sentir deudores ante Dios. La verdad les exige un cambio de vida y el hombre no quiere dejar su estilo de vida, muchos quieren vivir como si Dios no existiera, como si la Biblia  no fuese la Palabra de Dios, como si no hubiese una vida después de esta, como si no tuviésemos que rendir cuentas a Dios.

 

Jesús dijo: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” Juan 8:31. Talvez a esto la humanidad responda como respondieron los judíos: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

Pero Jesús les aclaro diciendo: “De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 35Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 36Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. San Juan 8:31-36

Necesitamos la verdad de Dios para ser libres de las ataduras de la mentira. Jesús da libertad.

Jesús libra al hombre del poder del pecado,  lo libra de la condenación  por causa del pecado, le da al hombre una verdadera libertad. Le da al hombre su razón de ser, ilumina su entendimiento y le hace ver la realidad de la vida; la verdad de Jesús le permite al hombre conocer a Dios tal cual es en realidad.

3-la-Biblia.jpgPregunte a unos amigos no cristianos que si sus vidas cambiarían si ellos supieran que la verdad, sin ninguna duda, es que Dios existe, que la Biblia es la Palabra de Dios, y que existe una vida después de esta conforme a como dice en Ella?. Y si se quedarían con esa verdad guardada o la dirían a todo aquel que pudieran?

Ellos me dijeron que sin duda su vida cambiaria, que de ninguna manera se quedarían con esa verdad guardada, que se la dirían a todo aquel que pudieran.

Bueno, les explique que eso había sucedido en mi vida, que sin ninguna duda, había encontrado la verdad, porque había tenido un encuentro personal con Cristo Jesús y Él es la Verdad; por lo tanto a partir de esa verdad mi vida cambio y no ha vuelto a ser la misma, y no me canso de mostrar la verdad a todo aquel que puedo, de múltiples formas; no puedo callar esta verdad, porque cada día que pasa, el tiempo para transmitirla se me acorta. ¡Cuanto no gastan multitudes, en fuerza, dinero, tiempo, tecnología, ciencia, recursos de toda índole, por transmitir sus mentiras! ¿cuanto no daré yo por transmitir la verdad de Dios a todo aquel que pueda?

¡Escucha la voz de Jesús, no cierres tus oídos a la verdad, la verdad hoy esta enfrente tuyo no la menosprecies.! Jesús dijo a Pilato y hoy te dice a ti:

“y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz” San Juan 18:37  ¡Recibe a Jesús como tu Señor y conoce la verdad de la vida!

Emigdio Sumosa P.

 



                                     ¿POR CUAL CAMINO?          Marzo de 2009

 

Hay camino que al hombre le parece derecho;

pero su fin es camino de muerte. Proverbios 14:12

 

Decisiones-1--copia-1.jpg
Este versículo nos hace entender que no es fácil para el hombre ver o distinguir cual es el  camino correcto por el cual se debe conducir en la vida. la Escritura nos dice que según nuestro criterio hay caminos que nos parecen derechos, correctos, los más apropiados, pero su fin nos conduce por un camino de muerte que nos lleva a la muerte eterna.


Aclaro, muerte en la Escritura es sinónimo de separación, cuando morimos físicamente el alma se separa del cuerpo. Pero hay otro tipo de muerte a la cual hace alusión este versículo y es a la muerte espiritual.

Muerte espiritual es la separación del espíritu del hombre del Espíritu Santo de Dios. Estar muerto, espiritualmente hablando, es estar separado de Dios.


Entonces lo que este verso nos señala es que hay caminos que al hombre le parece que son los correctos que le llevan a Dios, o a una comunión con Él; y a los que no tienen en cuenta a Dios creen que ciertos caminos le llevan a la realización personal, a la felicidad, a la paz, al éxito, etc ; pero la verdad es que nos alejan de Dios en nuestro diario vivir y por la eternidad.

 

Surgen entonces los siguientes interrogantes: ¿Como nos debemos conducir  por la vida para alcanzar la salvación y vida eterna? para tener éxito?, para ser feliz?, para alcanzar la plenitud o realización personal?

 

Los hombres han buscado miles de caminos. Unos han optado por el camino del mal, del poder o la fuerza; otros por el del estudio, el del trabajo, la ciencia, la tecnología o la filosofía; otros por el del placer,  la fama o las riquezas; otros por el de la moral, el servicio al prójimo o por el de las religiones, etc. Y menciono estos tres últimos porque estos en si mismos no nos pueden hacer salvos o llevarnos a la plenitud personal. Ninguna religión nos puede salvar, ninguna religión puede cambiar al hombre y llevarlo a una plenitud de vida. 

 

Todos ellos son caminos que al hombre le han parecido derechos en su tiempo, y no es que no hallan encontrado satisfacción en ellos, por el contrario, si la han encontrado; y he allí el problema y la dificultad de ver un mejor camino.

Jesús dio respuesta a ese gran interrogante del hombre.
                         Jesús dijo: “Yo soy el camino”

Jesús es el camino (San Juan 14:6) , Jesús le trazo un camino al hombre y el andar por ese camino le lleva a la vida eterna, a una verdadera comunión con Dios, le conduce a la paz y al gozo que el hombre quiere experimentar y por el que tanto se esfuerza.


Jesús es el camino para llegar al Padre Celestial. “...nadie viene al Padre, sino por mi”, dijo Jesús. (Juan 14:6).  “Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”, afirma la Escritura. (Hechos 4:12)


Jesús nos mostró y nos muestra, una manera de vivir diferente a la que el mundo plantea, el camino es angosto, y pocos lo hallan o pocos quieren transitar por el (Mateo 7:14); pero es Jesús el único camino que lleva a Dios, es Él el único que lleva a la vida eterna, Él es el único que lleva a la felicidad completa, que lleva a la plenitud o realización personal.

 

El Salmista dijo: “Entenderé el camino de la perfección cuando vengas a mí. En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.” Salmo 101:2


Bueno, ya Dios vino a nosotros.  Dios se hizo hombre y vino a nosotros mostrándonos un andar, un camino perfecto, nos mostró el camino de la perfección, porque Jesús fue perfecto en su andar (Efesios 4:13, Hebreos 4:15). Este andar en Cristo es derecho, integro, completo, santo y puro. Si nosotros despreciamos este camino es decirle a Dios que somos más sabios que Él, porque el estilo de vida que Él nos plantea no nos parece que sea el correcto; sino el que nosotros hemos escogido. No cometamos tal error, Dios quiere lo mejor para nosotros, el camino que Él señala no es para complicarnos la vida, sino para darnos vida y vida en abundancia.

 

El Señor Jesús nos abrió un camino nuevo y vivo para que andemos confiadamente en el. (Hebreos 10:20) El Señor nos dice: “Mis ojos están puestos en ti. Yo te daré instrucciones, te daré consejos, te enseñaré el camino que debes seguir. Salmo 32:8


¿Quieres seguirle? Acéptale como el Señor de tu vida y déjate guiar por Él, deja que Él entre en tu ser por medio de Su Espíritu Santo y te llene a plenitud; nunca te arrepentirás de ello. El vino a nosotros, déjale entrar en ti. Ábrele la puerta de tu vida.
 


Pido al Padre que de su gloriosa riqueza les dé a ustedes, interiormente, poder y fuerza por medio del Espíritu de Dios, que Cristo viva en sus corazones por la fe, y que el amor sea la raíz y el fundamento de sus vidas. Y que así puedan comprender con todo el pueblo santo cuán ancho, largo, alto y profundo es el amor de Cristo.  Pido, pues, que conozcan ese amor, que es mucho más grande que todo cuanto podemos conocer, para que lleguen a colmarse de la plenitud total de Dios. Efesios 3:16-19

                         

Emigdio Sumosa P. 







LA MEJOR PARTE                 FEBRERO  


Jesús visita a Marta y a María 


38
Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te preocupa nada que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude. 41Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. Lucas 10:38-42

jesus-maria-y-marta-1-.jpg
El Señor Jesús visito a dos mujeres una llamada Marta y su hermana llamada Maria. Maria se sentó a los pies de Jesús para escuchar lo que  Jesús decía; sin embargo, Marta preocupada por sus quehaceres continuo en ellos (me imagino que después de saludar a Jesús, Marta continuo en sus labores de diario: cocinando, lavando, sacudiendo, barriendo,... arreglando su hogar...); Cuando Marta se dio cuenta que Maria no le ayudaba sino que continua a los pies de Jesús escuchándole hablar; Marta indignada se acerco a Jesús y le dijo: “Señor, ¿no te preocupa nada que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude”
 


Sin embargo, la respuesta de Jesús fue inesperada para Marta puesto que Él le dijo: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas”.


Estas Palabras fueron para Marta pero, ¿a cuantas personas hoy no les sucede igual que a ella y que al igual que a ella hoy Jesús se las dice también? ¿Cuantos nos están afanados y turbados por muchas cosas; por muchos quehaceres? Siempre con muchos problemas: en el trabajo, en el estudio, en el hogar, en la sociedad; muchas necesidades de toda índole: económicas, emocionales, de convivencia, de salud, etc. La gran mayoría de los seres humanos, están ocupados en sus quehaceres, turbados y afanados por muchas cosas. Pero Jesús no termino allí su consejo y comentario a Marta, Él le continúo diciendo:

“Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.”


Jesús le dijo: “solo una cosa es necesaria”. Esta frase le cambia muchos paradigmas a las personas de nuestro tiempo, las cuales afanadas y turbadas por muchas cosas; quehaceres, trabajos y problemas, no tienen tiempo para las cosas de Dios, para dedicarle tiempo a Dios, para dedicarle tiempo a servir a Dios y a los hombres en el nombre de Dios. Los seres humanos nos ocupamos en tantas cosas, pero Jesús todo lo resumió en una, la más importante: dedicarle tiempo a Él, y a Su Palabra.


Los seres humanos nos preocupamos por capacitarnos para nuestro desarrollo profesional, y le dedicamos muchos años a esto, talvez toda una vida. Estudiamos preescolar, primaria, secundaria, algunos en la universidad, luego postgrados, magíster, doctorados, cursos permanentes de actualización, etc. pero ¿Cuánto tiempo le dedican a su preparación espiritual? ¿Cuánto tiempo le dedican  al estudio de la Palabra de Dios que le lleva al conocimiento de Dios y a una relación intima con Él? ¿Cuánto le dedican al conocimiento del mundo espiritual, al conocimiento de los propósitos generales y particulares de Dios para con nosotros? ¿Cuanto le dedica el hombre a entender la manera correcta de vivir para alcanzar el verdadero éxito, para alcanzar la vida eterna, para su desarrollo integral conforme a  como muestra Dios en su Palabra? Etc.


Los
seres humanos le dedican la gran parte de su tiempo a su trabajo secular, duran muchas horas en su trabajo, trabajan horas extras, días de mas. Su mente gira alrededor de su trabajo. Y en el mismo trabajo secular, aíslan su mente de Dios. Solo cuando se les presenta un problema muy grande se acuerdan de Él. No están en constante tiempo para Él, no disfrutan de su presencia constantemente, no le comparten a otros de lo que concierne a Dios.  Los seres humanos aún cuando tienen tiempo libre se lo dedican a muchas cosas menos a Dios, es más, se dedican a cosas que le alejan aún más de Él. 


En
general, la vida de los hombres gira alrededor de muchas cosas menos de la necesaria, de la única necesaria: la de dedicarle tiempo a nuestro Señor y Dios. La comunión con Dios es la condición necesaria para el hombre, porque de esta dependen las demás, de Dios depende nuestra provisión; nuestro éxito en los negocios, en el trabajo, en nuestra vida sentimental, en nuestra vida de hogar, nuestra vida social etc; de Dios depende nuestra salud; nuestra vida y nuestra vida eterna. De Dios depende todo. Y si estamos en una buena relación, en una buena comunión con Él, entonces todo lo demás se nos dará como una añadidura, si Dios no escatimo el darnos a Su  propio Hijo, a Jesús, el cual murió en la cruz para darnos salvación y vida eterna, ¿como no nos dará igualmente todo lo que necesitemos, en su tiempo justo? Pero para recibir las bendiciones de Dios, es necesario que estemos preparados para recibirlas, es necesario estar en comunión con Él, para darle una buena administración a lo que Él pone en nuestras manos.


Dios
quiere que pongamos nuestra confianza en Él. Él dice: “31No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:31-33.


Solo nos es necesario buscar de Dios, de su justicia, ósea de conocer lo que es justo, y lo que es justo esta en su Palabra, vivir conforme a esta justicia que Dios nos enseña y todas las cosas nos saldrán bien, Dios se ira encargando de nuestros asuntos. Encarguémonos de atender nosotros al Señor que Él se encargará de atender lo nuestro. Los seres humanos tenemos un solo asunto por resolver: reconciliarnos con Dios y vivir en comunión con Él; de lo demás se encarga Dios. Quien escoge dedicarle tiempo al Señor escoge la buena parte, la mejor parte, y no le será quitada, Dios hará que su tiempo le rinda en todo y todo lo que hagamos Él lo hará prosperar.


No
quiere decir esto que debemos desatender nuestras responsabilidades seculares; no, lo que quiere decir es que todo lo hagamos para el Señor, todo lo enfoquemos en su propósito eterno; que le demos la prioridad a Él; pues Él, será quien nos ayude a tener éxito en todo. Lo importante es que le demos a cada asunto su lugar. Primero Dios, luego lo demás con Su ayuda y Su guianza. Amén.

 
Emigdio Sumosa P.

       

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